Montaigne y los Ensayos

Contexto histórico

Previo

  • La ruptura con la Iglesia Cat√≥lica ya se ha consumado.

√Čpoca coet√°nea

  • Se educa simult√°neamente a esta ruptura (cat√≥licos / protestantes / calvinistas / …)
  • En el libro que probablemente us√≥ Montaigne en Toulouse para estudiar, se recog√≠an frases de Cicer√≥n que en el estudio de la jurisprudencia hab√≠a que memorizar para repetirlas cuando fuera necesario, lo que implica asimilar el estilo de Cicer√≥n, que es grandilocuente y con largas frases.
  • En las clases se comentaban textos, a menudo cl√°sicos, que a veces se reun√≠an y se publicaban. Al compendio de materiales heterog√©neos que compart√≠an el hecho de ser interesantes al compilador, se les daba el nombre de miscel√°neas.
  • La poes√≠a y la historia eran dos disciplinas centrales en el plan de estudios defendido por las humanidade, studia humanitatis, dise√Īado por Petrarca (De Wikipedia: ¬ęLa expresi√≥n studia humanitatis fue contrapuesta por Coluccio Salutati a los estudios teol√≥gicos y escol√°sticos cuando tuvo que hablar de las inclinaciones intelectuales de su amigo Francesco Petrarca; en √©ste, humanitas significaba propiamente lo que el t√©rmino griego filantrop√≠a, amor hacia nuestros semejantes, pero en √©l el t√©rmino estaba rigurosamente unido a las litterae o estudio de las letras cl√°sicas.¬Ľ). El prop√≥sito era formar gente con capacidad para expresarse y orientarse en la vida pr√°ctica, las principales asignaturas eran, adem√°s de las nombradas, la gram√°tica y la ret√≥rica, con cuyo fomento se espera la asunci√≥n de capacidades de memorizaci√≥n y cr√≠tica. El humanismo pretende formar a gente virtuosa.
  • La nobleza paga a profesores particulares para que est√©n al cuidado de la educaci√≥n de sus hijos hasta el siglo XIX.
  • En Francia entre 1575 y 1595 se vive un clima de guerra por religi√≥n entre cat√≥licos y protestantes, porque los protestantes promueven novedades y todo ello deviene en desestabilizaci√≥n.

Nota biogr√°fica sobre Montaigne

  • Estudi√≥ en Burdeos, en buenos centros, e hizo Derecho en Toulouse.
  • Fue magistrado hasta su retiro a los 40 a√Īos aproximadamente.
  • No ten√≠a problemas econ√≥micos, lo que le permiti√≥, el 28 de febrero de 1571 (d√≠a en que cumplia 38 a√Īos) trasladarse al castillo de Montaigne, herencia de su padre.
    • Se retir√≥ para dedicarse a una vida de reflexi√≥n, de ocio con letras. Seg√ļn los cl√°sicos el tiempo ocioso hab√≠a que emplearlo ¬ęcum litteras¬Ľ, esto es, en estudio; y ¬ęcum dignitate¬Ľ, es decir, para mejorarse a uno mismo.
    • Pero en lugar de encontrar en su madurez una reflexi√≥n serena sobre la propia madurez, se da cuenta de que su fantas√≠a le acecha y como se ve incapaz de reflexi√≥n serena se dispone a escribir ensayos (en el sentido de ensayarse a s√≠ mismo, a ver qu√© opina √©l mismo sobre distintos temas).

Obra

  • Sus obras no tienen voluntad did√°ctica, seg√ļn √©l, como las de otros autores, sino de registro: ¬ęEsto no es mi doctrina, es mi estudio¬Ľ
  • En un momento en el que la rama de la ret√≥rica llamada dispositio era muy importante, decir que se va a hacer un discurso errante es romper con toda la tradici√≥n contempor√°nea, pero es coherente con la voluntad de registro (los registros no son ordenados).
  • A pesar de que la dispositio era un elemento muy importante a tener en cuenta, hab√≠a g√©neros que permit√≠an mucha flexibilidad a la hora de organizar el discurso como el epistolar. A√ļn as√≠, no era tan flexible como lo que estaba proponiendo Montaigne
    • El epistolar, por ejemplo, que Montaigne declina usar.
  • Usa un estilo conciso, desordenado, particular.
  • Las palabras tienen que servir a las cosas: ¬ęEscribo como hablo, hablo como escribo¬Ľ.

Ensayos

Estructura y características
  • Montaigne define los Ensayos como ¬ędiscurso errante¬Ľ.
  • Usa un estilo conciso, desordenado, particular. Rompe con la tradici√≥n ciceroniana que se aprend√≠a en la Universidad.
  • La Silva es un g√©nero que comparte algunos elementos con los Ensayos, como el uso de la primera persona, un cierto desorden, an√©cdotas del mundo cl√°sico, etc.
  • Los Ensayos comparten tambi√©n alg√ļn parecido con las anotaciones que daban lugar a las micscel√°neas.
  • Rompe con la tradici√≥n de no hablar de uno mismo (considerado vicioso) proveniente de la ret√≥rica.
  • De Wikipedia: ¬ęSon tambi√©n muy diversas las innumerables fuentes que Montaigne opone, las autoridades tradicionales del humanismo a su experiencia individual: si Plutarco y S√©neca son sus autores predilectos, no por ello deja de lado a historiadores y poetas: cientos de citas en prosa o en verso, en franc√©s y en lat√≠n, a menudo h√°bilmente modificadas, componen un texto a muchas voces. Lejos de constituir un adorno gratuito o una autoridad paralizada, este omnipresente intertexto ilustra o apela a la reflexi√≥n: “No digo a los dem√°s salvo para afirmar tanto m√°s lo que digo yo”.¬Ľ Las citas se encuentran sin el nombre del autor especificado, cada vez hay menos y cada vez hay m√°s texto del autor, el sentido de las citas se ve cambiado, etc.
  • Tiene la voluntad de dar cohesi√≥n narrativa a la obra: se explican los comportamientos circunstancias
  • Pone siempre en duda su an√°lisis (afinidad con el escepticismo).
  • Da importancia a los comportamientos morales.
  • Para los humanistas, elocuencia y sabidur√≠a van ligados y existe una preocupaci√≥n por la elegancia al hablar. Se recupera la educaci√≥n a la manera cl√°sica, con Cicer√≥n como modelo, hasta el siglo XVI. En las escuelas se va dando progresivamente m√°s importancia a la elocuencia que a la sabidur√≠a, mientras que los humanistas defienden lo contrario, hay que dar m√°s importancia a la sabidur√≠a, a pesar de la preocupaci√≥n por la elegancia al hablar.
  • En muchos de los ensayos habla en un momento u otro de c√≥mo compone su obra.
Resumen y comentarios

De Wikipedia: ¬ęHumanista por su gusto hacia las letras antiguas, Montaigne lo es a√ļn m√°s en el sentido filos√≥fico, por su alto concepto del ser humano y del respeto que se le debe. Su pedagog√≠a no violenta, que apuesta por el di√°logo y el conocimiento de los otros, sus valientes denuncias del naciente colonialismo o de la caza de brujas le enfrentan a todo tipo de fanatismo y estupidez, de servilismo o de crueldad. Su apertura ante los dem√°s y su esp√≠ritu tolerante situan a Montaigne, este “hombre honesto” muy cerca de la cultura actual. Su relativismo justifica la relaci√≥n carente de dogmatismo que Montaigne establece con su lector: √©l mismo cuestiona sus propias palabras, subrayando lo contingente de sus “estados de √°nimo y opiniones”, sometidas a “sacudidas” y a los sucesos del mundo (“no pinto el ser, pinto el paso”), Montaigne nos deja una obra abierta, cuya falta de final parece una invitaci√≥n a proseguir la investigaci√≥n y el di√°logo.¬Ľ

De la educación de los hijos
  • Se describe como alguien con un conocimiento superficial de las ciencias.
  • El juicio natural se define como aqu√©l que nos permite actuar y decidir ante cosas pr√°cticas. En la Universidad se ense√Īa teor√≠a, lo cu√°l no es √ļtil para la vida pr√°ctica, alegato que queda perfectamente reflejado en los Ensayos.
  • Plutarco y S√©neca son los principales autores referidos (√°mbitos enmarcados a menudo en la filosof√≠a moral, la √©tica).
  • Utiliza el bagaje cl√°sico pero de forma muy distinta, las citas no sirven (solo) c√≥mo recurso de autoridad sino que sigue la m√°xima ¬ęNo digo a los dem√°s salvo para afirmar tanto m√°s lo que digo yo¬Ľ.
  • Se presenta una met√°fora del proceso del conocimiento como digesti√≥n: hay que obtener el saber, no solo registrarlo.
  • Este ensayo es uno de los m√°s tradicionales.
Prólogo al lector
  • Declara que los ensayos tienen un fin dom√©stico (c√≥mico, bajo) y privado, sin pretensi√≥n de utilidad ni de constituir un medio para la obtenci√≥n de la fama por parte de su autor (lo cual es un ejemplo de falsa modestia, en primer lugar, y de iron√≠a, en segundo, puesto que muchos autores confesaban tales cosas y no era as√≠ en realidad).
  • Rompe con los c√≥digos de la √©poca al escribir el pr√≥logo. No le preocupa la imagen que d√© de si mismo (ello es un rasgo distintivo respecto de Petrarca, capaz incluso de modificar datos para distorsionar la imagen que quede de √©l en la posteridad).
De la amistad
  • Las dos primeras p√°ginas las dedica a hablar sobre su proyecto.
  • Le quita importancia al discurso (escrito de joven y con una importante acumulaci√≥n de citas cl√°sicas) de su amigo √Čtienne de La Bo√©tie.
  • Como el texto de √Čtienne de La Bo√©tie est√° siendo utilizado por los luteranos, √©l, aunque tambi√©n lo quiere usar, quiere poner cierta distancia de por medio y de esfuerza en desvincular las ideas de los luteranos de las de su amigo.
  • En el conflicto entre protestantes y cat√≥licos, se posiciona en contra de cualquier cambio que suponga un derramamiento de sangre.
  • Este ensayo va dirigido a √Čtienne de La Bo√©tie, con qui√©n mantiene una amistad que se esfuerza a comparar con otras amistades que no son tan completas.
Del canibalismo
  • Cada cu√°l califica de b√°rbaro aquello que no conoce, a lo que no est√° acostumbrado, etc., en opini√≥n de Montaigne.
  • Ve a los can√≠bales m√°s cerca de la naturaleza, y considera poco l√≥gico que el artificio gane a la naturaleza.
  • No valora negativamente el canibalismo por el hecho de que los can√≠bales sean distintos y se muestra receptivo a conocer sus costumbres. Luego toma esas costumbres para criticar a Francia. Se muestra muy tolerante.
  • Compara el comportamiento de los can√≠bales (que se comen a sus prisioneros) con el de sus vecinos en pleno conflicto cat√≥licos contra protestantes y protestantes contra cat√≥licos (que se matan entre ellos en nombre de la piedad y la religi√≥n, opina).
Ensayo sobre Demócrito y Heráclito
  • Montaigne considera que Dem√≥crito y Her√°clito sintetizan actitudes ante la vida: el primero, riendo; el segundo, llorando.
  • Es consciente de su ignorancia. Se sintetizan ideas sobre la comprensi√≥n que se tiene del saber.
  • Tim√≥n se preocupa por la naturaleza del hombre al ser un mis√°ntropo.
De la inconstancia de nuestras acciones
  • Pone en cuesti√≥n las pretensiones de la raz√≥n humana.
  • Existe la inestabilidad, el cambio constante, cuando se reciben las cosas.
  • La vida perfecta ser√≠a siempre querer y no querer las mismas cosas, pero eso no existe.
  • Pone en cuesti√≥n las biograf√≠as e historiograf√≠as. En las biograf√≠as aparecen descripciones de car√°cter psicol√≥gico. Las acciones de valor o heroicas pueden darse por necesidad, no porque el sujeto sea valeroso por naturaleza (apariencias).
De la ejercitación
  • Cae inconsciente de un caballo.
  • Realiza un an√°lisis psicol√≥gico muy completo de los momentos por los que pasa al ir recupernado la conciencia.
De los libros
  • Reflexiona sobre c√≥mo compone su obra.
  • No cita a los autores que utiliza, lo cual provoca que si alguien critica su texto, indirectamente, est√© criticando a la autoritas cl√°sica.
  • Distingue entre lecturas de placer y de provecho.
  • La forma de presentar los contenidos de Plutarco y S√©neca, con brevedad y desenfado, encaja con la suya.
  • Los historiadores deben hacer obras amenas y f√°ciles, opina Montaigne.
De tres comercios
  • Habla de errores de juventud, algo que, desde Petrarca, es bastante habitual.
  • Los libros libran a Montaigne, expone, de las compa√Ī√≠as que no le gustan. El elogio a los libros es muy com√ļn en los autores coet√°neos.
  • No los estudia: los ojea y observa.
  • Describe su biblioteca.
  • En principio se retira para meditar, pero al ver que no puede poner todos sus pensamientos en orden, los deja por escrito.
De la experiencia
  • La experiencia est√° para cuando falla la raz√≥n. Es m√°s d√©bil. Es muy dif√≠cil acceder a la verdad porque hay mucha variedad de formas.
  • Reflexiona sobre la jurisprudencia y sus peligros.
  • Se√Īala a la naturaleza cono referencia para hacer leyes: la naturaleza da leyes.

Referencias